Nora -Por favor Suéltame - pido mientras veo mis manos atadas por encima de mi cabeza mientras estoy de rodillas. -Pero si apenas estamos empezando - asegura sonriendo de una manera escalofriante. -Por qué me haces esto - lloro aterrada y él se agacha. -Por qué ninguna mocosa, ni tú vas a rechazar me - habla molesto y me golpea la mejilla. -¡No es mi culpa que no te quiera! - grito molesta y él ríe. -Yo siempre tengo lo que quiero, siempre pequeña princesa.. - asegura y pasa sus manos por mi pecho. Si solo tuviera las manos libres. -Eres más hermosa sin esa tela encima de tu piel - dice y niego con la cabeza. -No me toques - gruño y él niega con la cabeza. Me coloca de pie y me mira de pies a cabeza. -No sabes como voy a disfrutar estos días que nadie está para ti - son

