Después de pensarlo mucho, Anggie decidió abandonar Norcovi y salir del país. Antes de hacerlo fue a visitar a su hermana, dejó pagando varios años de cuidado para ella, seguido fue a despedirse. —Lo siento Gisel. Siento dejarte sola, hermana, pero no puedo quedarme, no voy a quedarme a esperar que me metan a prisión o que Nathiel me asesine. Tengo que irme, me iré lejos, pero prometo que estaré pendiente de ti. No sé cómo le haga, pero lo estaré —dejó un último beso en la frente de Gisel y se marchó. Salió del hospital y fue a su casa por las maletas. Mientras Anggie se apresuraba hacia la salida, dando paso a la incertidumbre de su huida, los destellos de las luces azules y rojas parpadeaban en la penumbra de la calle. La policía, alertada por las denuncias de Nathiel y Bet, había lle

