Katherine POV
No lograba ver nada, todo a mi alrededor era blanco, parecía que no había fin, que estaba en un lugar donde infinitamente iba a estar únicamente rodeado de blanco. Tanta claridad me cegaba, tenía los ojos achinados y la mirada perdida. Mi ropa había cambiado a la cual tenía cuando estaba con vida, era una totalmente negra y mis alas... Oh, mis alas eran negras también.
Parecía que no podía encargar en este lugar, era evidente que no pertenezco aquí, pertenezco al infierno. Bueno, todos irán al infierno y yo les abriré la puerta...
—¿Que haces aquí?—Una señora vestida totalmente de blanco me sonríe forzadamente mirando mi oscuro atuendo—¿Te has perdido, Demonia? El infierno es abajo, creo que debes irte antes que Derek te encuentre. —Sonríe de vuelta con calidez
—Eso quiero, que me encuentre.—Murmuré frunciendo el ceño, ella abre los ojos con impresión
—¡Oh, querida! ¿Acaso no sabes las cosas que hace Derek con los Demonios rebeldes?—Alce una ceja sorprendida, ¿Algo tengo que enterarme?—Uff, niña, Derek envía a la tortura a los Demonios, les da sangre angelical en su organismo hasta que mueren por la mezcla de sangre.—Tuerce los labios—Es la condena que tiene un Demonio en meterse a tierras santas.
—¿Por que Derek hace eso?
—Odia a los Demonios. Es una palabra muy fuerte pero es la indicada.
Auch
Mi corazón se encogió al mismo tiempo que baje la cabeza y solté un suspiro tembloroso. Derek asesina a mi r**a con torturas, dado a que los odia. ¡Oh, Dios, Derek me odia!
—Soy híbrida. Mitad Ángel mitad Demonio.—Contesté volviendo a retomar mi postura, no podía dejar que me vea mal—Soy Katherine Mclaren.
Ella abre los ojos con impresión para luego retroceder velozmente. Hice una pequeña mueca al verla, pone una mano en su pecho e inclina su cabeza aún lado para analizarme mejor
—Entonces es cierto, Derek tiene una hija mitad Demonio.—Susurra con su mirada perdida en mi—Que extraño, siempre lo ha negado. Siempre dijo que su hija no era demonio, era una pura.
Auch x2
—Necesito verlo.
—Yo te llevaré.
Ella comienza a caminar, camino a su lado, pero sentía su mirada pesada en mí. Me estaba molestando ya, ¿Por que miraba tanto? ¡Aigh!
—Según cuenta tu padre, has estado en contra de Alexander William toda tu vida hasta que tú fiel corazón se enamoró de él.—Susurró—Es una historia de amor impresionante
—Gracias, pero impresionante no sería la palabra. Las cosas que dice Derek son reales, he estado en contra de su imperio hasta que me di cuenta que era lo mejor que le había pasado al mundo, la contaminación, el vandalismo, la inseguridad y los problemas políticos se esfumaron en su presencia.
Ella sonríe aceptando con la cabeza lentamente, seguimos caminando hasta llegar a un ¿Olimpo? Yo que sé, era confuso. Había torres y muchísimos Ángeles hablando entre ellos. A medida que me acercaba más y más me veían y detenían su charla rápidamente.
Al llegar, todos estaban en silencio mirándome. Deben preguntarse que rayos hace una Demonia en el cielo, pero en este momento estoy dudando de la respuesta.
—¿Que haces aquí?—Derek caminó hacia mí, se puso frente a mí y frunció el ceño.
—Vi-ine a ayudarlos—Maldeci internamente haber tartamurdeado.
—¡has muerto!—Exclama con sorpresa
—Me he suicidado.—Apreté mis labios—Yo...
Un rayo nos interrumpe, derepente todos los Ángeles comenzaron a moverse rápidamente, estaban cayendo rayos muy cerca de nosotros lo que causó pánico.
Una figura aparece entre medio de los rayos, era un señor caminaba con un bastón en la mano y una sonrisa maliciosa, sentí como las alas de Derek me cubrieron el torso y se puso frente a mí protegiendome
—Muy asombroso que tú hijita por fin se digne a aparecer por aquí.—El hombre le habla a Derek con un tono burlesco—Veo que es Demonia, una de las mías.
—Ashic te he dicho que el problema es conmigo, no con ella.—Contesta gruñendo
¿Ashic?
Rápidamente salgo de detrás de Derek para ponerme frente al hombre, él con sorpresa sonríe mostrando toda su dentadura. Me daba miedo, demasiado.
Pero no era momento para demostrarlo
—Eres Ashic.—Afirmé—Quién me otorgó todos los sueños con Emily Smith. ¿Por qué? ¿Cuál es tu maldito problema?
—Mira Derek, tu hijita es una mujer muy valiente...—Se ríe abiertamente—Por fin algo bueno de ti, Derek; Tu hija... Es algo muy bueno—Me mira y se relame los labios—Te mostraré y explicaré todo. Solo tienes que venir conmigo
—¿A donde?
—Un paseo por tu mundo desde otra perspectiva te hará bien.—Contesta. Estira su mano invitandome a tomarla.
Cuando iba a agarrarla siento a Derek tirar de mi fuertemente, me giro y lo miro fijamente con rabia. Mis ojos se pusieron negros y Derek se impresionó soltando su agarre
—No vayas. Por favor.—Pidió bajando la mirada.
Me reí.
—No me quedaré con alguien que me odia. Solo tengo media hora aquí, y tu te has ganado mi decepción. Vine a solucionar problemas, no a tener una relación paternal contigo.—Sus ojos reflejaron dolor—Has tenido la posibilidad y la perdiste exitosamente. Adiós Derek
Me giré y tome de la mano a Ashic, quien me miró orgulloso.
—Ven, te contaré quien verdaderamente es Emily Smith.
Caminando a su lado, pude ver sus rasgos faciales, tenía una barba pequeña de adulto, piel palida, ojos y cabello n***o, estaba vestido totalmente de azúl. Parecía tener mi edad, aún que era de la misma estatura que Alexander.
Él se detuvo y con su bastón tocó una nube, la nube se transformó a una transparente, que mostraba a una familia en perspectiva, la mía. Estaban todos alado de mi cuerpo, Alexander sostenía la poción en sus manos mientras que Nick miraba una y otra vez la receta, los gemelos estaban sentados dejando apoyar a Amelie sobre mis piernas.
Sonreí.
—Tienes una familia admirable. —Comentó—Un marido totalmente enamorado, unos hijos ejemplares, unos amigos valiosos. Todo es un honor.—La sinceridad en que lo decía me hacía sorprenderme. Parecía tan perdido en la imagen que parecía como si anhelaba mi vida.
—Lo es. Tengo mucha suerte.
—Mi familia siempre fue un desastre, mi mujer me inclustó una daga en la garganta para poder quedarse con mi poder, mis hijos la ayudaron prendiendo fuego mi cuerpo...
—Feliz día del padre.—Lo interrumpo intentando no reír. Él me ignora totalmente continuando de hablar
—[...] Mis amigos dejaron el tema en el olvido, ni siquiera lloraron. Morí, pero mi gran poder como brujo vino conmigo, los atormento cada día con los sueños, los hago llorar a gritos pidiendo perdón cada vez que despiertan. Los voy a destruir a cada uno de ellos, dolorosamente
—¿Y en donde entro yo en la historia?
Él ladea la cabeza
—Tu vida es perfecta. Quise mostrarte quien serías si Alexander William no hubiera hecho la guerra. —La nube cambia de imagen, ahora era una de Emily siendo atada para tomar sus medicamentos, estaba descontrolada y los médicos no tenían piedad con ella.—Emily Smith eres tú, Katherine. Tú si no hubieras conocido a Alexander serías así. Loca, abandonada, sola, vulnerable, incapaz... No serías nada sin Alexander.
Mis ojos casi se salen de órbita ¿Así estaría yo? No puedo evitar volver a verme en la nube, loca... ¿Por qué? ¿Por que estaría tan devastada?
—Le puse otro nombre a tu vida paralela para evitar no confundirte. Es extraño, lo sé. Pero debes mirar tu alrededor y agradecer lo que tienes. Por que nada es para siempre.—Murmura girando un poco su rostro para encontrar mi cara.
—¿Por que atacas a los Ángeles?¿Cuál es tu problema con mi padre? Cuando estábamos con él te comportabas como un ser sin humanidad, y ahora estás siento compasivo. No lo entiendo.
—Cuando morí, vine al cielo, era un ángel como todos ellos me gustaba ayudar a los humanos, cada humano tenía un ángel guardian y eso me entretenia muchísimo. Un día, ví a un demonio caminando por estas tierras santas, tenía que haber advertido a todos pero me quedé quieto admirando... El demonio destruyó casi todo lo que Derek había construido, se llevó absolutamente todo lo valioso y Derek me hecho la culpa a mi. Me expulsaron del cielo arrancandome mis alas, quedé sin destino hasta que luche y luche para estar donde estoy, enfrente al guardian de los sueños y gané, me convertí en el nuevo guardian y ahora que tengo todo el poder de las mentes decidí darle un golpe en donde más le duele... A ti.
» Pero sabes, todos miran la parte de Derek buena, el angelito que hace el bien para la humanidad. Y no es así, quiero que veas como es.—Su bastón vuelve a tocar la nube, era un recuerdo para ser. Estaba Derek junto a mi madre discutiendo, ambos estaban muy enojados consigo mismo, yo estaba dormida en la cuna a su lado.—¿Nunca te preguntaste por qué tu madre abandono a Derek? ¿Por que te ocultó de él?
—Y-yo nunca-a —Comencé a tartamurdear, genial Katherine. Su pregunta me había tomado desprevenida y me había hecho dar cuenta que nunca le había preguntado.
—Oh, no lo sabes.—Aprieta los labios. Me señala con el dedo la nube y yo vuelvo la vista a la nube—Solo mira.
Estaban discutiendo, parece que yo desperté de mi sueño por lo que empiezo a llorar, mi madre intenta acercarse pero Derek se lo impide, le grita que no se acerque a mí, mi madre llorando le ruega que la deje ir conmigo. Derek le da un golpe gritando que se callara. Mis ojos se llenan de lágrimas. Mi madre velozmente le da una patada entre sus piernas, corre a la cuna y me envuelve en una manta y salió corriendo de la casa.
—Derek se encargó de hacerse pasar por el bueno en la historia, te dijo que tu madre lo había abandonado pero él se lo buscó, tu madre sufría violencia de género. Tu madre solo logró rescatarte a tí, no llegó a sacar a Caleb de la casa y todos los días de su vida se culpó de aquello.
Mis lágrimas comenzaron a salir sin darme tiempo a poder reaccionar, no sabía que decir o que hacer. Había llamado padre a la persona menos indicada. ¡Maltrataba a mi madre! ¡Que estúpida fuí!
—Creo que es ya es hora.—La nube cambia y puedo ver como ahora muestra como me están inyectando la poción.—Tendré que despedirme de ti.
—Los Ángeles no tienen la culpa de nada.—Mi voz cambio a una ronca—Ellos no merecen esto, no hicieron nada. Y si alguien aquí debe sufrir es Derek. —Ashic me miró sorprendido—Destruye sus sueños y hazle acordar cada día que ya no tiene una hija. Hazle acordar que cuando yo muera, lo arrastrare al infierno mismo.
Hazle acordar que se metió con la chica equivocada...
—Eso haré, tienes mi palabra.—Me sonríe forzadamente. Limpio una lágrima y alzó la cabeza—Fue un gusto en conocerte, Emily.
—Lo mismo digo, Ashic. Debo admitir que morir me ha hecho ver las cosas con claridad. Espero recordar cada cosa.—Me encogo de hombros
—Si te olvidas de algo yo te haré soñar, tranquila.
Nos quedamos un minuto en silencio hasta que él se giro y comenzó a caminar yéndose. Cuando lo ví de espaldas pude ver como tenía dos grandes heridas en la espalda «Me expulsaron del cielo arrancandome mis alas» recordé sus palabras. Mi corazón se encogió.
Lleve la vista a mis alas, eran alas demoníacas. Acaricie un poco las plumas negras con lentitud despidiendome de ellas.
Pero...¿No debí ya haber despertado?
Oh, oh...