33

1490 Palabras

—Quedate aquí, si escuchas mucho alboroto entra. ¿De acuerdo? Pero si hay un absoluto silencio quédate aquí.—le pedí mientras agarraba el anillo de Alexander y me colocaba. Alexander tuvo la genial idea de disimuladamente ponerme joyas brillantes y así unas cuantas de las cuatrocientas sombras no tendrán control en sí, al cual estoy protegida. —De acuerdo, pero ten cuidado. Te metiste con su padre y el enojo nunca se detendrá—Me explicó, besó mi mejilla con timidez y me dió un empujón. Caminé hacia la puerta del departamento y la golpee tres veces Nadie abría la puerta, pero aún así escuchaba un corazón latir. Fruncí el ceño y volví a golpear pero esta vez con más fuerza. La puerta se abre de golpe y puedo ver a Caleb, vestia casualmente mientras sostenía un bol de palomitas. Había olv

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR