《Chris》 Ya habían pasado dos semanas desde que Aitana entró a trabajar, debo admitirlo aguanto más de lo que esperé, a pesar de mis cambios de humor, que la he estado haciendo enojar de vez en cuando, (siempre que tengo oportunidad) sinceramente agradezco que esté aquí, para mi falta de orden y organización ella es un Ángel caído del cielo, adoro molestarla, ese es mi gusto culposo, me entretiene mantenerla en suspenso en como tomaré mi café de las mañanas, cuando ella cree haber encontrado mi gusto lo cambió por otro diferente ocasionando su molestia. La cigarra de Paulina venía unas dos veces a molestarme, como siempre y ponerme de aún peor mal humor, pero eso era común ella y empezaba a acostumbrarme, lo que había notado es que a Paulina no parecía gustarle para nada Aitana, y al pare

