-Oh, pero si es el caso de caridad... -dijo Samantha mientras yo me lavaba las manos en el baño de la escuela- ¿Qué se siente que estén contigo por lástima? -Mmm, no lo sé... -iba a ser un poquitito malvada con ella. Estaba cansándome con sus comentarios- ¿Qué se siente que te rechacen por estar con un caso de caridad? -una chica que estaba allí, maquillándose, se rió- No me molestes, Sam. No quiero discutir contigo. No es necesario lo que haces. -Yo hago lo que se me de la gana, querida. -se cruzó de brazos y me miró despectivamente- -Tienes muchos chicos tras de ti. ¿Por qué quieres a uno con novia? Bajándome el autoestima no lograrás más que hacer que él me preste atención de la que tú quieres para ti. -empezó a enrojecer de la rabia. Miré el reloj de mi muñeca y camine hasta la puer

