Estaba en la agencia esperando a que el psiquiatra del que Caleb me habló se desocupara para poder entrar a hablar con éel. Cal estaba a mi lado, agarrándome la mano. Soy consciente de que está casi morada por la presión que ejerzo en ella, y que mi pie va a hacer un agujero por la forma en la que lo muevo. Estoy nerviosa y no tengo idea de lo que pasará allí dentro. Creo que... ¡Oh, Dios, Jesús y José! ¡La puerta se abrió! -Adiós, Ben. Espero que hagas lo que te dije. -un joven salió por esa puerta y saludó a Caleb antes de irse- Tú debes ser Savannah Bakker. -sentí la voz del psiquiatra cerca de mi cuando yo había estado viendo al chico alejarse. Me sobresalté y lo miré. Era un señor con aspecto amigable y cálido. Era canoso y tenía ojos celestes- -Sí... -susurré. Tenia páníco- Soy y

