Isabella Estoy sentada en mi oficina, con las manos a cada lado del teclado Me siento desconcertada, llevo una hora sentada frente al computador y no se que carajos hacer o por dónde empezar. Definitivamente mi cabeza no está aquí, se quedó entre las sábanas de Izar. No dejo de pensar en su cuerpo bajo el mío, cierro los ojos y puedo ver los suyos mirándome, frunciendo sus poderosas cejas antes de echar la cabeza atrás invocando al Dios de los cielos, mientras se corría dentro de mi. ¡Dios me estoy volviendo loca! No puedo estar pensando así de un casado, que además de todo tiene un hijo o hija y que es un hijo de puta que me follo en su cama donde seguramente duerme con su esposa. ¡Carajo! Aviento una pluma que rueda por el escritorio, Resopló cansada de que mi cabeza sea un co

