Al terminar su narración cogió una botella de agua que tenía delante de ella en la mesa y bebió parte de su contenido sin apartar su vista de mí. Mientras volvía a dejar la botella en su lugar supuse que me iba a pedir que, al igual que había hecho ella, la efectuara un pormenorizado relato de lo que, hasta entonces, había sido mi vida s****l pero, evidenciando que no tenía ningún interés por conocer mi pasado, lo que hizo fue apretarse más y ofrecerme sus labios diciéndome que lo primero que quería probar eran mis besos. Mientras nos “morreábamos” me comenzó a apretar y a tocar, a través del pantalón y sin el menor recato, el “paquete” que, como siempre, estaba duro y largo pero que, a cuenta de mis nervios, no acababa de ponerse totalmente tieso. Al no desagradarla lo que acababa de palp

