Roonie había aterrizado hace apenas una hora y ya sentía que su vida había acabado, todo lo que luchó por no irse fue en vano, hasta su querido padre había estado de acuerdo en que se fuese y eso le partió el alma. Al llegar al hotel donde se hospedaría por algunos días antes de tener un departamento propio, su cabeza daba mil vueltas, todo había sucedido demasiado rápido... las maletas, el viaje, la llegada. En ningún momento Artemis salió de su cabeza ¿acaso la había abandonado? ¿se había ido? -Querida ¿cenarás conmigo?-Blanca entró sonriente y Roonie la miró con odio, esa mujer era la culpable de todo lo que le sucedía, de haber dejado atrás a su profesora... -No, haz el favor de salir de mi cuarto-se hundió en la cama que sostenía su cuerpo, no quería ver a nadie, ni hacer nada. -T

