Roonie avanzó a pasos lentos por la acera, en algunos minutos debía entrar a la escuela y eso le mantenía preocupada, desde que había salido la revista con su rostro en la portada su fama había aumentado considerablemente, algunas de sus compañeras cada vez se acercaban más e invadían su espacio personal, no podía controlar sus repentinos acercamientos y lugar donde iba un grupo de niñas le seguía comentando a sus espaldas. Sabía que si hablaba de eso con sus padres probablemente tendría que abandonar la escuela y estudiaría en casa, cosa que no le molestaría si una pelinegra de ojos verdes no fuese su profesora. Suspiró y avanzó hasta la entrada, donde su grupo de "fans" le saludaron alegremente y sin decir nada más le siguieron cual perros hasta su primera clase. -Hey chicas, dejad a Ro

