Dolor, el dolor que nunca antes había sentido, el infierno por todos lados, pero esencialmente en su cabeza. Algunas veces oía voces, pero no distinguía a quienes pertenecían, algunas veces el dolor descendía, otras veces volvía con mayor intensidad. No podía concentrase, no podía ver, era el dolor y el sueño, pero la mayoría del tiempo sentía que estaba allí, sentía solo una presencia externa que de algún modo le calmaba. Podían haber pasado minutos o horas, no lo sabía, solo era consiente que el tiempo pasaba y la oscuridad la absorbía cada vez más. Hasta que en un momento la oscuridad fue masiva, no sentía nada, en cualquier momento cedería y dejaría de luchar contra ella, pero quizás de milagro, Roonie vio como lentamente, hora tras hora la oscuridad iba retrocediendo, era paciente, p

