Al fin hemos llegado, el desierto ardiente de los blasfemos; siento un gran escalofrío recorrer cada rincón de mi cuerpo, el escenario está compuesto por grandes dunas de arena color naranja y cielo azul rey, se escuchan gritos desgarradores y logro ver lo que parecen ser buitres sobrevolando el área, pero estos no están vivos, su cabeza es de puro hueso al igual que las patas, el cuerpo es lo único que tiene plumas, miro un poco más y noto la presencia de escorpiones y algunas serpientes; pareciera un desierto real, como los que están en nuestro plano en la tierra —Al parecer aun no nos topamos con arenas movedizas, cosa que es fantástico— —Si John, lo malo son las alimañas del lugar, hay muchas serpientes— —Alexander, ¿no me digas que le temes a las serpientes? — —No te burles J

