Juego inocente.

2090 Palabras

Mariana estaba feliz por todo lo que había logrado desde hacía un par de días. Las cosas con Alexander Maddox iban viento en popa y los encuentros “fortuitos” eran cada más seguido. Compartían más que simples miradas y sonrisas, ahora también besos. Y, Dios, Mariana enloquecía de deseo cada que tenía la oportunidad de robar uno o dos besos al sexy empresario durante la jornada laboral. Sin embargo, no había ocurrido nada más que eso y Mariana quería dar el siguiente paso. No quería ir “despacio”, la paciencia no era su fuerte, pero, por el momento, no tenía más opción que esperar a que las cosas siguiesen su cauce natural. Durante estos días también había notado a su hermano decaído y supuso que ya estaba al tanto de que ella llevaba la delantera. Bueno, eso era un poco más que evidente

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR