La pregunta de su esposa lo toma por sorpresa y más porque ya le ha dicho que ha tenido muchas y cree que no es necesario decir más. —Creo que ya te había contestado esa pregunta —responde con tranquilidad. —Lo sé, pero… —no termina de hablar. —¿Cómo sé todo esto? —termina la frase de ella. —¡Sí, como demonios sabes todo esto! —expresa con un tono más elevado. Víctor se sienta a un lado de ella. —Esto nunca se lo he dicho a nadie —murmura y deja salir un suspiro—, cuando mis padres murieron, yo tenía 20 años y mi hermana tenía 12 años, tuve que ser su ejemplo desde entonces. Y un año después de la muerte de nuestros padres, mi hermana tuvo su primer periodo y no había nadie, mi abuela estaba de viaje. Yo sabía perfectamente lo que le estaba pasando y tuve que explicarle. Desde ah

