Camila regresa a toda prisa a la suite, hurga entre las cosas de su maleta en busca del traje de baño perfecto y lo encuentra. Entra al baño para ponérselo, se mira un par de veces en el espejo, duda un poco porque nunca antes en su vida había salido así y menos ante tantas personas. Para sentirse un poco más cómoda, toma un pedazo de tela cubriendo la parte baja y amarrándola en su cintura. Y es que tiene la idea perfecta para darle una lección por las cosas feas que le dijo también será para que no ande de coqueto con esas mujeres. Busca en su bolsa un poco de maquillaje, se riza las pestañas, se coloca un poco de rímel y un labial sutil. Se mira una última vez en el espejo. Respira hondo, se arma de valor y sale de esa habitación. Baja por el elevador hasta salir por la puerta con

