CAPÍTULO 20

1496 Palabras

Pensé en mi hermosa madre, a quien le encantaba bendecir tierras fértiles por todo el mundo, ahora retorcida por la tristeza y la rabia. Hades me había reclamado, sí, pero me había dado un reino, un propósito y un amor oscuro, mostrándome todas las formas en que me apreciaba. Unos pasos resonaron suavemente detrás de mí, y me giré para ver a Hades acercándose. No era propio de él. Solía ​​sorprenderme sigilosamente. Sus ojos oscuros eran amables, su presencia era a la vez imponente y reconfortante. Su mirada se posó en la fruta que tenía en la mano y me quitó la granada. El mundo sobre mí se está muriendo, y yo estoy aquí, rodeado de toda esta… abundancia. Se siente mal, Hades. Injusto. Me observó un instante, con expresión indescifrable. Luego, con un gesto deliberado, levantó la grana

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR