CAMILA: —No fue una boda como se merece, así que exijo que cancelen todo y me devuelva a mi hermana. Escucho la voz de mi hermano y frunzo el ceño. —Es de mi hija que estamos hablando señores Callen, así que le pido por favor, hablen con su hijo y me devuelvan a mi pequeña ahora que ha aparecido y se dónde está. —Su hija y mi hijo no son dos niños señora, además en las decisiones de mi hijo no tengo por qué meterme, él está ahí hablen con él. Habla el señor Callen tomando su vino de lo más normal. Observo como la cara de mi madre se transforma y trata de mantener la compostura. —Camila es mi esposa quieran ustedes o no y no me divorciaré de ella por qué a ustedes lo exijan. Dice mi hombre con una copa de vino en la mano y dirige su mirada oscura hacia mí y me sonríe de lado. —Cari

