CAMILA: Cuándo tengo la intensión de seguir al señor una mano me detiene. Me giro para mirar a Alexander y este me mira frunciendo un poco el ceño. —No estás pensando seguirlo ¿O sí? Me habla en un tono bajo y lo miro desconcertada. —Puede que haya información importante, por supuesto que voy a ir. Le respondo en el mismo tono bajo. —Cami… —Alexander, no podemos desaprovechar cualquier información y lo sabes. No dejo de mirarlo y este suspira. —Bien, llamaré a Iván para que nos acompañe. Menciona y asiento mientras comenzamos a seguir al señor que no ha dejado de caminar. Un largo pasillo y luego unas largas escaleras que bajo con ayuda de mi esposo que no me descuida en ningún momento. —Ya estamos llegando. Menciona el señor girándose hacia nosotros y ambos asentimos. Segun

