CAMILA: Cierro los ojos y escucho un disparo, un disparo, un día que hizo que mi corazón se enfriara y mi cuerpo se congelara en el proceso. —Amor. La voz de Alexander me trae en sí y miro el costado herido de Theodoro y reacciono rápido alejándome de él lo más rápido que puedo. Un golpe en seco por parte de mi esposo hace que el muy maldito ruede al suelo y el toma su arma para que no intente nada. —Eres un maldito Callen, un maldito que disfrutaré… —¡Cállate! Alexander lo golpea varias veces hasta que el muy inútil queda inservible mientras se ríe aún herido. —¿No es lo que quería hacer? Vamos mátame Callen, es lo que has querido durante años… Te doy el placer de hacerlo, vamos hazlo. Alexander pega su arma en la cabeza del maldito, pero luego me mira y baja el arma. —Tengo alg

