Malek —¿Estás segura que está bien que llegue el día de la ceremonia? —Pregunté sin despegar la mirada de mi ordenador —. La demanda se atrasó unos días y no podré llegar un día antes como te prometí. —No te preocupes mi amor, lo importante es que no faltes. —Te veré mañana, cuídate. —Te amo. —Y yo a ti. Colgué la llamada. Francescca se había ido a Minessota hace dos días para alistarse para su ceremonia de graduación y ya la extrañaba como un maldito loco. Me había vuelto adicto a ella, deseaba besarla y hacerla mía una y otra vez, esos deseos solo me hacían sentir un maldito enfermo. Joder. La amaba tanto y ahora más que nada deseaba terminar con esta maldita demanda e ir con ella. Seguí con mi trabajo hasta que la puerta de mi oficina se abrió dejando entrar a Dalia y por su ex

