— ¿ Acaso soy tu empleada para que me estés dándome órdenes ? — pregunta molesta . Eleva sus hombros — ¿ Te recuerdo que posición ocupas en mí vida ? — pregunta mirándola . Samuel tenía la varita para sacarla de quicio , lo observa con una postura firme — Si , puede ser que lo necesite cada tanto — le dice mirándolo . Sonríe — Te pago para que seas alguien y todavía eres una desagradecida — sostiene . Esa discusión que estaban manteniendo cada vez era más fuerte y no podían controlarse . Melo sentía que cada día lo odiaba más y que necesitaba buscar su propio espacio para no tener que seguir a su lado , le pega en el pecho con su mano — No te creas más de lo que eres porque así como me necesitas para tapar tu amarga vida , yo también lo hago y sabes que estamos a mano — le dice en

