Alonso: Aún me cuesta creer que fui tan tonto por confiar en Scarlett, ella me aseguró que no había estado con Fernando y todo era metira, resulta que esta embarazada, no debí confiar en ella, no debí dejar que me manipulara de esa forma, no volveré a caer en sus mentiras. Estando en prisión, aparece un guardia entregándome un celular, al tenerlo en mis manos me doy cuenta de que tiene el número de Gustavo como contacto, solo que esta bajo el seudónimo en el mundo ilegal, marco y espero que conteste la llamada — Alonso, ¿sé puede saber qué mierda estabas haciendo secuestrando a mi hija? ¿usas tu cerebro alguna vez? — me reclama muy molesto Yo tenía entendido que estaba en el extranjero, como supo lo que pasó aquí, tengo que pensar en algo para decirle que le haga olvidar su molestia

