Scarlett: Por fin vamos a casa ya, perdí la cuenta de las horas que pasamos en el centro comercial, Fernando parecía un niño, con dinero infinito para dulces, me causo mucha gracia y ternura. Al llegar a casa mi suegra se indigna por no haberla invitado, ya que tambien esta desesperada por empezar a comprarle cosas a su nieta, además nos dio a entender que ya quiere saber el nombre que le pondremos, no he pensado en eso aún, pero creo que Clarissa tiene razón con comenzar a buscar nombre para la nena que viene en camino. Lo bueno es que mis suegros hablaron con el arquitecto sobre la construcción de la casa, reconozco que me da pena, ya que hasta los fines de semana vienen a trabajar en la casa, aunque también me emociona que pronto tendremos nuestro espacio como familia, me imagino e

