POV Ismael
Arreglé todo con Manuel, luego de que Julieta me diera el sí obvio, para que la aceptara a ella como asistente de mi hijo. Le tuve que contar parte del plan, y con la excusa de que ese hubiera sido el sueño de mi difunta esposa, el que nuestro hijo se enamorara y formara una familia, lo orillé un poco a aceptar. No me siento para nada orgulloso de meter a la mamá de Sebas en esto, pero no hay fuerza más poderosa que el deseo de una madre y más aún si ya no se encuentra entre nosotros. Miento si digo que no me costó convencerlo, es su mejor amigo y conociendo a Seba como lo conoce, me dijo que no lo perdonará si se entera, él odia las mentiras y por lo general no las perdona. Por lo que le aseguré que no se enterará, que luego que se enamore de la chica, ya no habrá necesidad de decirle nada. Lo convencí después de un largo rato de argumentos a favor de este plan y continúe con mi tarea de poner a Julieta acorde al trabajo que tiene que realizar a partir de mañana.
POV Julieta
Era mucho que procesar, muchas cosas que aprender y sobre todo tener que mentir y engañar a alguien que ni siquiera conozco y de sobra sé que esto va a ser una tarea difícil. A lo que me aferro es que a este hombre yo no le llame la atención en lo más mínimo, que no se fije en mi para nada y su papá desista de este ridículo acuerdo. No hubo ninguna firma sobre nada de lo que hablamos, es solo de palabra este trato y obviamente esta la plata que me va a dar, él asegura que mañana en la mañana va a estar en una cuenta de banco a mi nombre. No tengo por qué desconfiar de él, a pesar de que esta engañando a su hijo para beneficio propio, con migo se ha portado cortés y respetuoso desde que se apareció en mi puerta esta mañana. A lo sumo, si el dinero no está para mañana, lo que haré será no ir más a trabajar, o quizás si, es un trabajo al fin de cuentas. No hablé con el señor Ismael de que pasará si su hijo no se enamora de mí, de repente puedo seguir en mi puesto como si nada, aunque dudo que a él le guste eso, ya que está invirtiendo bastante dinero en mi, y no lo digo solo por lo de mis deudas, si no, porque consiguió mucha ropa carisima para que yo fuera todos los días a la oficina, la cual me dijo que no la quiere de vuelta, que la tome como un regalo, y hasta un estilista trajo para que me enseñara a maqullarme y que le diera volumen a mi pelo ya que dijo que era monótono y sin gracia. Es que tengo el pelo lacio por naturaleza.
Ya con mi hermana en casa, cenamos y nos fuimos a la habitación, no sin antes llamar a Oscar para coordinar y nos lleve mañana a Isa y a mi. El siguiente día iba a ser largo y definitivamente todo sería nuevo para mi.
Levantando a mi hermana para dejarla de pasada en la escuela, me doy cuenta que no sé como entrar a su casa, el padre me dijo que sale en las mañanas, pero no me dijo a donde y tampoco pregunté, aunque me dió curiosidad, igual no lo hice. Me apronté para salir y mi hermana muy curiosa me preguntó
-¿Para donde vas tan arreglada Juli?
- Conseguí un trabajo nuevo chiqui - Así le decimos a mi hermana de cariño - si dios quiere nos va a ir mejor a partir de ahora y la abuela va a estar más cuidada. - Me miró nuevamente el atuendo que vestía, dibujó una sonrisa en sus labios y salimos en busca de Oscar, que es el que nos va a llevar. Mientras iba de camino a su casa llame a don Ismael por lo de la llave y me dijo que la puerta del fondo de la casa esta cerrada pero sin trancar, por lo que debía entrar por ahí y cuando su hijo llegara me entregaría las llaves para el día siguiente. Me pregunté ¿cómo es que dejan la puerta sin trancar? ¿No tienen miedo de que la entren a robar? Seguramente no, si no, no lo haría.
Al llegar a la casa de mi amigo lo llamé
- OSCAR!! - Grité fuera de su puerta y él salió medio dormido
- Es muy temprano para molestar Juli, ¿qué es lo que necesitas? - preguntó fregando sus ojos, pero en cuanto me vio
- m ierda, lo había olvidado y eso que lo hablamos anoche. Discupa Juli, en un momento estoy listo - Lo reprendí con la mirada por la mala palabra frente a Isa, él se encogió de hombros, luego me sonreí y con eso se dispuso a entrar nuevamente a su casa para vestirse y tomar las llaves del auto.
Dejamos a Isa en el instituto y me llevo a la casa de mi nuevo jefe, le pedí si me podía hacer el favor de ir a ver a mi abuela y me avisara de cualquier cambio, a lo que no se negó. Él es mi mejor amigo, bueno creo que es el único amigo, nos conocemos él, Valentina y yo desde que somos pequeños, siempre nos llevamos muy bien. Creo que Oscar está enamorado de Vale, solo que no se anima a decírselo, supongo que es para no arruinar la amistad que hay entre ellos en caso de que ella lo rechace, cosa que dudo pase. Mi amigo es muy atractivo y a mi amiga se le cae la baba cada vez que lo ve, jajaja quién lo diría, quizás los dos están enamorados solo que no se animan a dar el paso. Voy a tener que ayudarlos en eso. De repente la voz de Oscar me saca de mis pensamientos, anunciandome que ya llegamos a la dichosa casa.
Me despido de mi amigo, bajo del auto, no muy convencida aún. Hay un coche, muy bonito, brillante y lujoso, doy esas características sobre el vehículo porque literalmente no sé absolutamente nada sobre autos. Me dirigí hacia la entrada y un hermoso jardín delante y un camino con piedras me reciben. Al final de este una puerta gigante negra que impone. Pero ésta no es mi entrada, no al menos hoy. Doy la vuelta y si me imprecionó el jardín delantero, el que está en el patio de atrás me dejó sin aliento, no solo es precioso y está bien cuidado, si no que tiene toda clase de flores, de todos los colores posibles. De verdad wow, estoy impresionada.
La casa es muy amplia, todo está limpió y ordenado, tiene un gusto exquisito también para la decoración. Cuando entré a la cocina quedé maravillada, es espectacular, muy espaciosa y con cada cosa en su sitio, el sueño de cualquier chef. Siempre fui buena en la cocina, espero que esta vez no sea la excepción y empiece con el pie derecho en este trabajo. Ya casi termino de preparar el desayuno cuando escucho un sonido muy cerca de donde me encuentro. Volteo el rostro para encontrarme al causante de dicha acción y no se como no solté lo que tenía en la mano. Terminé de darme la vuelta y frente a mi hay un hermoso hombre, ojos y cabellos negros, este último un poco despeinado, pero, espera un poquito, yo lo conozco, es el imbécil que fingió ser mi novio, me besó y luego huyó como un cobarde de la cafetería. Lo miro un poco más y me doy cuenta de dos cosas, la primera es que no va a hablar y la segunda es que esta sin remera, ¿Porqué carajos está sin remera?. Por lo que decido romper el silencio
- Ho, hola.- dije tropezando con las palabras, pero en seguida me recompuse - Buen día señor, mi nombre es Julieta Salvatore y soy su nueva asistente - hable de corrido si pausa. Al ver que no reaccionaba continúe - Si es tan amable, podría aprontarse para tomar el desayuno que en unos minutos estará listo?- aguarde hasta que decidió hablar
- Si, disculpe usted por tener que verme así, es que no sabia quien estaba en mi cocina, por lo que me apresuré a entrar, sin prestar atención a mi vestimenta- wow, que imponente voz, aparte de ser atractivo y s exy, también tiene una voz que hipnotiza. Derrepente continuo con su saludo - Soy Sebastian Lombardi, pero usted ya lo debe saber - Y ahora que recuerdo, no tengo en mi memoria que su padre me haya mencionado su nombre de pila, pero eso no se lo voy a decir. Hice un gesto como si fuera obvio y me di vuelta para continuar con su desayuno, lo escuché irse y suspiré. Él no me recuerda y si lo hace lo disimulaba muy bien.
Terminé de aprontar la mesa, preparé alimentos sanos como el señor Ismael me lo pdió y esperé a que el señor Sebastian bajara de su recamara, lo cual por cierto, fue bastante tiempo. Cuando escuche sus pasos acercarse yo aún estaba acomodando y limpiando las cosas que desordené y ensucié al preparar el desayuno. Pero en seguida me arrimé a la mesa en donde él ya se encontraba sentado.
- Señorita Salvatore, ¿usted no se preparo nada para desayunar? - él rompió el silencio incómodo
- No señor Lombardi, en mi casa acostumbramos a desayunar muy temprano las tres juntas, pero si desea compañía, con gusto me sirvo un jugo o un café - contesté a su pregunta sin pensarlo mucho.
- No, no tiene porque servirse algo si no lo quiere. Solo pensé que no se había preparado el desayuno porque no sabía si lo podía hacer o no - Bueno, eso también podría haber pasado, pero ni siquiera me lo plantee porque a ésta hora, hace rato que desayuné, más tarde siempre me como alguna fruta y estoy lista hasta el almuerzo.
- Si es así, se lo agradezco, pero no deseo tomar nada, ya estoy satisfecha..- Volvió a quedar todo en silencio. Él miró un momento extrañado la comida y pensé que había hecho algo mal.
Mientras comía no emitió sonido alguno, no sé si eso es bueno o malo. Espero que sea porque le está gustando lo que preparé y no tiene critica alguna para hacer. A su vez, parece pensativo ¿En que estará pensando? no lo sé, ni modo que leyera mentes, ja yo y mis ocurrencias. Me pongo a pensar ¿De verdad no me recuerda? si es así me parece un poco absurdo, sé que el señor Ismael me hizo un cambio de imagen, pero tampoco para la pabada, mi cara es la misma, quizás simplemente no puso mucha atención en mí, porque su única intención era deshacerse de la bella dama, o simplemente me está ignorando
- Señorita Julieta, éste es el menú de los alimentos que tego permitido ingerir, se lo dejo a mano para que pueda ir variándolo como a usted le parezca - el señor Ismael me dijo que comía muy saludable, ¿pero al punto de menues diarios? es una locura. Lo que me tranquiliza un poco, es que lo puedo organizar como yo quiera o más bien, como me quede más cómodo,
- ¿Tan mal estaba lo que preparé? - pregunté genuinamente interesada
- no, al contrario, estaba todo más que delicioso - contestó inmediatamente y yo sonreí sin darme cuenta. Me qudó mirando, como analizandome, como si buscara algo en mi, pero no sé que podría ser.
- Ya es hora de irnos a la empresa, tomé sus cosas y nos vamos.- dijo rompiendo el silencio en el que ni siquiera me había dado cuenta que estabamos inmersos
Levanté las cosas de la mesa y las dejé en el fregadero, ya que ahora no me da el tiempo de fregar y secar todo. Tomé mis cosas para dirigirme a la puerta, la abrí y esperé por él. Ya estando frente a su auto un hombre joven en un traje n3gro le abrió la puerta trasera para que el señor Sebastian entrara. Cuando Me iba a abrir la puerta delantera a mi, comenzó a hablar
-Buen día señorita. Usted debe ser la nueva asistente del señor Lombardi- comentó muy amable
-Buen día, en efecto la misma que viste y calza- dije simpática- Mi nombre es Julieta- No se porque me inspira confianza este hombre
-Un gusto señorita Julieta, mi nombre es Antonio - Siento que no tiene porque ser tan formal con migo, al fin y al cabo ambos somos empleados
- Puede llamarme Juli o Julieta como le quede más cómodo a usted. - Él me miró por un momento
- Esta bien Julieta y en ese caso tu me puedes llamar Antonio.
- ok. quedamos así - dije subiendome al asiento del copiloto.
Estando todos dentro del vehículo emprendimos viaje rumbo a la empresa.
Al llegar me sorprendí, es un edificio grande y parece que todo es suyo. Entramos y el señor Sebastian me presentó a la recepcionista, para avisarle del cambio de asistente, muy amablemente ella saludó, respondí a su saludó de la misma forma y seguimos nuestro camino al ascensor. Dentro de la caja metálica había un silencio incómodo, él me miraba como queriendo descifrar algo, ¿será que me recordó?. No lo creo, si no me lo hubiera dicho, por lo que dijo su padre, es un hombre que le gusta siempre ir de frente y con la verdad. Llegamos al piso donde se encuentran las oficinas y en seguida nos topamos con una mujer muy bella, rubia, de ojos azules y con un vestido ajustado al cuerpo, haciendo notar todos sus atributos. Se acercó a el señor Sebastian con coquetería y le dijo
- Buen día Sebas, te extrañé desde anoche- No entendí nada, ¿será su novia?
- Buen día Angy- dijo sin mostrar ninguna expresión, si es su novia, la compadezco, que genio se carga, por Dios!!! - Ella es la señorita Julieta Salvatore y será a partir de hoy mi nueva asistente - siguió hablando él, pero no dijo nada sobre extrañarla, pobre, ¿porqué lo aguanta? - señorita Julieta, ella es Angy Miller la gerente de publicidad de la empresa - y pum, ella es una empleada aquí, por eso el señor no responde a sus coqueteos, y yo creyendo que era un mal novio. Ahora que lo pienso, él debe ser soltero, si no yo no estaría aquí. No creo que su padre quiera destruir una relación ya existente, me lo hubiera dicho, supongo.
- Mucho gusto - dije estirando la mano, pero la muy m aldita me dejó con la mano estirada
-Tenemos que ir a ver algunos salones para la presentación - Se dirigió nuevamente al señor Sebastian
- Antes que nada, no seas mal educada y corresponde el saludo de Julieta - Ella me miró feo y me saludó como con asco, pero ¿qué le pasa a esta tipa?, ¿qué le hice yo para que me trate así? - y sobre lo del salón, lo había olvidado y ya que Julieta comienza hoy, no hicimos el repaso de mi agenda como lo suelo hacer todas las mañanas, en este momento me voy a reunir con los de diseño, ¿por qué no vas tu por mientras? - m aldita sea, me olvide lo del repaso de la agenda, no se lo pienso decir al señor Ismael.
-Porque habíamos quedado en ir juntos Sebas, ¿me vas a dejar sola?
- Ni que esta fuera la primera vez que vas sola a ver un salón. Lleva a tu secretaria con tigo si deseas compañía. Voy a estar muy ocupado las próximas horas - Y sin más que decir me indicó con un ademán de mano que siguiera y así lo hice, entramos a su oficina, ahora si hicimos el repaso de la agenda para el día de hoy y luego me indicó donde quedaba, la que sería a partir de ahora mi oficina. Ésta está pegada a la suya y nos separa un vidrio transparente, yo lo veo a él desde mi silla y él me ve a mi desde la suya.
El resto del día pasó bastante tranquilo, conocí a Manuel, un hombre joven y más distendido que mi jefe, aunque creo que él también es mi jefe ya que ellos son socios. Es bromista y está de buen humor!!!! iupy, al fin alguien con buen humor por aquí. llegó la hora de la salida, pero el señor Sebastian seguía en su oficina. Me pare de mi asiento para ir a repasar la agenda para mañana (por si mañana se me vuelve a olvidar), pero primero necesito ir al baño, no creo tener tanta mala suerte que justo cuando yo no estoy él se retire hacia su casa. Aunque en parte dudo que eso suceda, ya que su padre me comentó que se queda hasta tarde trabajando. Lo que no sé, porque no lo pregunté, es si yo también me tengo que quedar o mi horario termina al igual que de todos los demás. Ahora que lo pienso, hay muchas cosas que no pregunté.
Al llegar frente a la puerta de los baños, me topo con imágenes poco usuales para identificarlos. Ambas puertas tienen dibujada la figura humana semi encorvada, la que supongo es de chicas, la figura tiene ambos brazos cruzados a la altura de la pelvis, y está de vestido. La que supongo es de hombres, la figura está en la misma posición solo que tiene un solo brazo apollado ahí. Lo que más llama la atención es que ambos tienen cabeza de marciano, bueno, o lo que creemos que lo es. Después de salir de mi asombro, entro al baño y me meto en uno de los cubiculos. Seguido escucho que entran dos chicas conversando. Por lo que dicen tienen un enamoramieno con el señor Sebastian, pero no hacen ningún movimiento porque saben que Angy lo acecha y ella es muy despiadada y no tienen ganas de tenerla como enemiga. Entre tanto parloteo, comentan que el señor hace muchos deportes, entre ellos natación. Ahora entiendo porque se carga tremendo lomo. Decido salir del baño y ambas chicas me miran un tanto asombradas. Seguro saben que soy la nueva asistente del señor Lombardi, o quizás no. En lo que a mi concierne, yo no conozco a ninguna de ellas. Me lavo las manos, como si no hubiera escuchado nada y salgo de ahí en busca de mi agenda para terminar con mi labor del día de hoy he irme a mi casa.
toco a la puerta de mi jefe, ya con la agenda en mano y con un "adelante" que me da el permiso de entrar, abro la puerta, para encontrarme con una escena no muy agradable a la vista. Angy estaba sentada en el escritorio, del mismo lado que el señor Sebastian, con las piernas cruzadas. No sé si se le ve algo mas allá de sus muslos ya que la tengo de semi costado, pero con el tamaño del vestido que trae puesto, seguro algo indevido se le ve. El jefe está sentado leyendo unos papeles y no repara en la mujer que tienen sentada al lado. No entiendo si lo hace por mi, o sea, para mantener las apariencias, o lo hace porque en verdad no le interesa, lo que me lleva a preguntarme ¿por qué no le pide que se baje de ahí? hay lugares donde sentarse correctamente. Basta Julieta!!! ya dibagaste demaciado. Concentraté, a lo que viniste.
- Señor - dije y el levantó la mirada de su escritorio y la dirigió hacia mi - me preguntaba si quería que repasemos su ageda ahora, o si está ocupado en este momento, lo dejamos para mañana en la mañana
- la repasaemos en la mañana. Yo ya esto de salida - dijo poniendose de pie y tomando su saco que se encontraba colgado en un perchero que tiene al lado de su asiento.
- me retiro entonces, hasta mañana señor sebastian, Angy - y con eso me di la vuelta para abrir la puerta
- hasta mañana señorita Julieta - Cuando estaba saliendo escuche que la rubia le decía al señor "al fin solos", como si no lo estuvieran antes de que yo llegara. No quise quedarme a escuchar que iba a seguir después de eso. Simplemente llamé al ascensor y fui directo a la parada de autobús para llegar lo más pronto posible a mi casa.