Se subió rápidamente, tiene que salir de ahí, alguien acababa de llegar en esa moto acuática porque para su suerte tenía las llaves puestas, había manejado motos normales, jamás una acuática, pero la adrenalina en ese momento no la dejo meditar con claridad, la puso en marcha, hasta alejarse del barco torpemente. A lo lejos ve una lancha, ella apaga la moto, esconde en su ropa interior el disco, en eso ve que son hombres de Leo. ―Señora, ¿Está bien? ―Sí, lo estoy. La ayudaron a subir y se marcharon, al llegar Leo está como león enjaulado, en eso la ve venir con el vestido arruinado y descalza su cabello hecho un nido de pájaros, se asusta imaginándose lo peor. La abraza fuerte, ella se siente tranquila en sus brazos. ― ¿Te hiciste daño? ―No, tranquilo, solamente que me descubrieron a

