Neverland Pasamos por un juego que María amaba, era un dinosaurio rosa que abría y cerraba la boca para poder meterle pelotas por ella, No pude jugar a el aunque también era mi favorito. Trate de no ponerme mal para seguir disfrutando el paseo. Tn: vamos al mambo ya ya pero ya Corcho : Tn acabo de comer un pancho quieres que vomite? Tn: no seas maricon, vamos. Y así fue subimos al mambo el cual no alcanzo a dar 3 vueltas que ya estaba parando porque corcho parecía el exorcista de tanto vomitar. Corrimos al baño, si el corría vomitando, Por detrás nuestro iban dos chicas de limpieza. Pobres que tienen que limpiar el vómito de la bestia de mi amigo. Al lado del baño había un jueguito de esos que sacas peluches, si mal no recuerdo se llamaba la garra, Pero este era de celul

