— ¿Es cierto? — Pregunta Anielle — Todo éste tiempo, ¿lo que querías era destruirme? — Es... Complicado... — responde Lucifer con pena. — No es complicado, es sencillo, deberías ser sincero con "tu mujer" — masculla Mitzrael. — ¡Cállate! O juro que ni Dios podrá salvarte — suelta entre dientes al rubio-Anielle, ven conmigo ahora. — No, será mejor que tú te calles — Amenadiel aparece de pronto y toma a la muchacha. — ¡Suéltame! — ella forcejea. Lucifer observa lentamente a su alrededor, sin que él se diera cuenta los ángeles han estado rodeándolo y acorralándolo, son demasiado; no sólo guardianes sino que también Arcángeles y algunos Querubines, debe pensar una manera de escapar y poder llevarse a la pelirroja, le urge explicarle todo con claridad. De pronto, sorpres

