MARION Nunca me había sentido tan furiosa como en ese momento. Nunca había sentido ese deseo de querer desquitarme con alguien por lo que estaba pasando en ese momento de mi vida. La vida de Bruno aún estaba en peligro y no sabía si lo volvería a ver. Las esperanzas eran pocas y lo único de deseaba en ese momento era que si él no estaba conmigo, entonces me encargaría de vengarlo, de honrar su vida haciendo justicia con mi propia mano. Mi Bruno. Personas como Bruno, las buenas personas no tendrían que estar en esas situaciones de vida o muerte. En cambio personas como Jonathan, sin escrúpulos, escorias, no merecían respirar ni el aire. Tal vez estaba siendo juez, pero estaba enojada, estaba furiosa y no dejaría ir el hecho de que nos habían herido. — Marion —me dijo la voz de David— s

