CAPITULO 109

1069 Palabras

MARCO Dorian soltó una carcajada. No fue una risa nerviosa, sino amplia, despreocupada, como si le hubiera contado un chiste excelente. —Esto es… realmente pintoresco. Les pido disculpas, no es por ustedes —dijo, secándose una lágrima inexistente—. Los acompañaré, desde luego. No hay ningún problema. Mi conciencia está tranquila. Caminó delante de nosotros con la naturalidad de quien va a una reunión de negocios. Gaetano flanqueaba la marcha. Subió a su propio vehículo, un sedán n***o y discreto, como invitado de honor, no como detenido, mientras una patrulla nuestra lo escoltaba. —Esto es humillante —masculló Rinaldi una vez en nuestro coche, siguiendo la comitiva—. La frescura del tipo. Los medios nos van a hacer picadillo mañana. «Detenido el empresario Martinelli en una espectacula

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR