Mientras más se acercaba a la órbita terrestre de Aradia el satélite de la muerte, la nave nodriza comandada por Elentari junto con sus dos grandes naves y sus miles naves pequeñas más, llegaban por el otro lado de Aradia.
En el mundo de “Abgal” donde era la morada de las diosas, “Lúthien” la más sublime de todas, no existía nadie con un rostro tan hermoso como el de ella. Llevaba puesto un vestido largo de la realeza, con una luz especial de color n***o azabache que contrastaba con cualquier otro traje con miles de galaxias que se perdían en la oscuridad de su vestido n***o, sus cabellos eran de color plateado, de ojo grandes de color azul-gris y un rostro extremadamente tierno.
Estaba imposibilitada de interferir en la Gran Guerra ya que las altas divinidades no podían intervenir en los mundos en estado de evolución.
Ella lo había hecho hace 3.000 años atrás y que por amor a Gondor rompió con esa ley, ahora en la actual Aradia le prohibirían definitivamente que interfiriera en esta clase de conflictos.
Su desesperación era tan grande que solo podía acudir a Luciel para saber el estado de su amado Gondor que en esta época estaba como mortal, y también para estar al tanto si habría salvación para la actual Aradia.
En el gran salón Celestial, habría una junta de las Diosas principales que se dirigirían a Lúthien con estas palabras:
-Divina Lúthien, tú sabes bien que no podemos interferir en los mundos involucionados espiritualmente, tú lo hiciste hace mucho tiempo atrás y rompiste con este código.
-Todo lo hiciste por amor a un semi dios, y por tal él fue sancionado para que en este tiempo haya encarando como mortal y tú para no interferir más en los asuntos que no nos competen.
-No esperes de nosotras para que te sancionemos severamente convirtiéndote también en una mortal y quedes sujeta a un cuerpo de carne y hueso.
-Conozcas la miseria de la enfermedad, la vejez y la muerte, sería una aberración que un ser tan Majestuoso como tú fuera humillada a tal grado.
La bella Lúthien tomó la palabra después de las advertencias y consejos del Concilio Celestial.
-Haré caso a los que ustedes divinas diosas me han indicado, pero no me podrán prohibir que vaya al Reino Celestial de Luciel.
-Desde allí estaré pendiente de mi amado Gondor y del mundo de Aradia.
-Tu petición está concedida divina Lúthien, pero una vez más te recordamos, “LA LEY DE NO INTERFERENCIA” en los mundos mortales en estado de evolución.
Mientras tanto desde el satélite de la muerte, Mordor estaba preparando la poderosa arma proto-plasma para destruir la barrera protectora que cubría a todo el planeta de Aradia.
Esta arma era capaz de destruir en cuestión de horas a un sistema estelar por completo, su poder solo se comparaba con el arma más potente de la Galaxia entera, la legendaria “LELIAL”, hecha por el Rey de los dioses Luciel que solo una vez la utilizó en la batalla contra Nazgul y Mordor.
-Mi Lord Nazgul, estoy listo para activar la arma más mortífera que tenemos a disposición, la poderosa arma proto-plasma.
-Solo será cuestión de un par de horas para que debilite el campo magnético de Aradia e invadir el planeta entero.
-Mordor, estamos a punto de destruir este tedioso mundo y cambiarlo todo a nuestra voluntad.
Al momento en que Mordor estaba preparando el arma mortífera, uno de los comandantes le dio el aviso que una nave inmensa junto con miles de miles más, estaba acercándose a una de sus naves interestelares, Mordor enseguida se dio cuenta que era la Reina Elentari con gran parte de su ejército de elfas.
-Señor Mordor, una inmensa nave se está acercando y tiene el estandarte de las elfas de los mundos de Arcoluz.
-Además, innumerables naves de combate se acercan a una de nuestras naves interestelares.
-¡No puede ser que esta fastidiosa Elentari tenga que intervenir donde no le compete!
-Tendremos que retrasar la activación de “SORFER” para luego destruir el campo protector de Aradia.
-Comandos de los planetas Venjor, Dutan y Nerbal, vayan con sus naves de guerra junto con una de las interestelares para hacer frente a Elentari.
-En este momento iremos como lo ordenes Señor Mordor.
-Si me fallan los destruiré a ustedes tres.
-¡Se los advierto!
Una oscuridad tenebrosa envolvió al terrible Mordor después de amenazar con esas palabras a sus comandos planetarios.
En Aradia los ejércitos por el lado norte del capitán Azam arribaron a las fronteras de Norbel, Padme y sus legiones estaban listos para la batalla.
-Padme, hemos llegado a tus territorios y comienza a rezar tus últimas plegarias que hoy será tu fin. (Capitán Azam)
-Tus palabras no me intimidan siervo de Phantom, ¡tú serás el que va a perecer el día de hoy! (Padme)
Por el sur estaba llegando las tropas de Phantom sin antes invadir las ciudades de los valles de Norfer. Gondor estaba esperándolo con todos los suyos.
-Gondor, ahora será el momento en que mis señores Nazgul y Mordor sean por fin vengados, tu cabeza la tiraré a sus pies. (Phantom)
-Veo temor en tu interior Phantom, sabes que soy más poderoso que tú y que tengo mayores posibilidades de vencerte, ni tu magia negra ni tu espada de fuego podrán vencerme. (Gondor)
-Que empiece la guerra, ¡Vamos mis guerreros a atacar a Phantom y sus legiones!
-¡Si poderoso Gondor!, ¡a la guerra!
Yo elijo la gloria al olvido
Luchar a entregarle al destino lo que la vida da
Lo que queda aún por llegar
Forjar con valor cada instante
Buscar en la fuerza el coraje que no he de rendir jamás
Combatir hasta el final
Y caminar con la furia salvaje de quien vence hoy
Empujando al corazón hasta morir
Por cada gota de la sangre derramada con pasión
Será el tiempo quien juzgue mi valor……….
Aradia años 5.000
-¿Qué pasó?, ¿Que son estas horribles visiones que tuve toda esta noche?
-Estoy en mi cama, quizá solo fueron alucinaciones mías que tuve por ver películas en 5-D de guerras mundiales.
-Rodnog, ven a desayunar que tu café está listo.
-Ya madre en estos momentos estoy bajando.
-Madre tuve unas horribles visiones de una Gran guerra que se avecinaba, era como que viajaba al futuro viendo cosas que aún no suceden.
-Rodnog, tú sabes que Aradia es un mundo tranquilo y lleno de paz, es imposible que exista una guerra como tú la describes.
-Pero en el colegio nos dieron clases de una guerra terrible que existió entre dioses y semi-dioses hace miles de años atrás.
-Hijo, estamos en otra era, todo eso que les dicen en los colegios solo es mitología de civilizaciones muy antiguas de nuestra querida Aradia.
-Ahora tenemos la tecnología para viajar al espacio a otros mundos y armas muy avanzadas de guerras que ni los dioses tuvieron en aquellas remotas épocas.
-La ciencia avanza y en la universidad donde tú vas a estar, están haciendo pruebas científicas para poder viajar en el tiempo e inventar la tele-transportación.
-Mejor concéntrate en tus estudios y se un alumno destacado, que esos son los deseos de tu padre y madre.
-Olvídate de esas leyendas y de esas supuestas visiones del fin de los tiempos que has tenido ayer por la noche.
-Está bien mamá, me voy a la universidad.
Esta es la historia que empieza sobre la actual Aradia y el eminente Apocalipsis que estaba a punto de estallar.
Aradia es un mundo ubicado en la Galaxia de Andrómeda, en el sistema estelar Luciel cerca de las fronteras que conectan con su Galaxia vecina, la Vía Láctea.
Era una tierra pacífica que tenían ciertos avances tecnológicos en ciencias espaciales como para fácilmente viajar a otros mundos cercanos a su sistema estelar.
En los historiales que contienen en el palacio Real, donde gobierna la benevolente Princesa Nicole junto con su hija Padme, estaban archivados las grandes batallas antiguas y la Gran Guerra que se dio hace 3.000 años atrás.
Por aquel entonces, Bryinhildr gobernaba Aradia como la guerrera más poderosa entre los mortales. Su hermosura era en cierta manera comparada con la divina Lúthien, su rostro blanco con facciones delicadas, sus ojos color avellano con grandes pestañas, sus cabellos rojos y con su clásica armadura dorada-violeta, fue una brava guerrera de muchas batallas.
En una de aquellas batallas conocería a “Luciel” el Amo y Señor de todo lo creado, al describir su aspecto se podría decir que su tamaño era descomunal, una figura bien formada, sus cabellos hechos de oro, sus ojos azul-diamante, su mirada producía mucha bondad. Sus vestidos resplandecían con un sin número de colores y una corona que era hecha de incontables perlas e igual número de diademas de oro y cargado de zafiros, rematadas con un orbe cruzado situado encima.
Con el tiempo se enamoró de él y fruto de ese amor tuvieron un hijo.
Gondor su nombre, que siendo un semi-dios e hijo del Rey de los dioses” Luciel” y la gran guerrera mortal “Bryinhildr”, había nacido en este tiempo con un nuevo nombre y en calidad de mortal. Él es un chico de 18 años de mediana estatura (1.71), muy hermoso, delgado, cabellos y ojos negros. Su vestimenta siempre era de color n***o, y tenía mucha pasión por las épicas batallas que cuenta la historia de Aradia.
Cuando llegara el momento oportuno, él iría descubriendo su verdadera identidad y el por qué había encarnado en calidad de mortal.
Era su primer día en la universidad, muchos jóvenes de distintos puntos del planeta venían al centro de enseñanza más grande de Aradia. Jóvenes prodigios, amantes de la ciencia espacial y de los viajes en el tiempo estaban todos reunidos.
La bienvenida fue prodigiosa ya que invitaron a la Princesa Nicole, a su hija Padme y a sus mejores científicos para dar comienzo al nuevo año.
Nicole y su hija llegaban en su majestuosa nave real, su corte custodiando todos los frentes y al salir de la nave, primero bajaron sus ministros, luego los más eminentes científicos y finalmente la hermosa Princesa con su hija a su derecha.
Nicole la más hermosa entre las princesas, con sus cabellos largos y de color n***o, sus ojos violetas y con un vestido rojo con botones de oro, estaba saliendo y detrás de ella, la sublime Padme con su cabello rubio con un estilo ondulado y sus grandes ojos azules y piel clara. Estaba con un vestido de color celeste y con una corona de diamantes. Alrededor de su cuello, ella tenía un amuleto de la familia real llamada el Amuleto de Aradia.
Se daría comienzo a la ceremonia y unas palabras de la Princesa que expresaría a todos los presentes, su deseo de que todos alcanzaran sus mejores sueños para la paz y la prosperidad de su amada Aradia.
-Queridos y queridas mías:
-He sido bendecida por estar aquí en el centro de investigación de ciencia y tecnología espacial más grande de Aradia, junto con mi apreciada hija Padme les deseamos lo mejor y que con sus estudios contribuyan para la paz y la prosperidad de nuestro querido mundo.
-¡Os Saludo a todos!, que empiece el nuevo año. Gracias.
Muchos de los jóvenes que observaban a la hermosa princesa y a su hija, quedaban hechizados de ver tanta belleza y majestuosidad.
Además que ellas eran muy amadas por todos debido a que las tierras de Aradia se encontraban en armonía y unidad. Ver gobernar a aquellas mujeres era lo más preciado que se podía tener, solo comparables con Bryinhildr quien gobernó por mucho tiempo defendiendo a toda costa a los moradores de las seis tierras de Aradia.
Acabando la ceremonia de inauguración, Rodnog se dirigiría a una de las aulas, allí se encontraban más de 50 alumnos, la mayoría de ellos eran varones. Solo pocas mujeres habían y entre una de ellas había una chica que por su manera de vestir y sus llamativos cabellos largos color celestes, estaría como el centro de la atención.