Ana se quedó viendo la ventana hasta muy tarde por la noche, tenía la mirada perdida, era como si el tiempo no avanzara, solo quería ver entrar a su amado nuevamente a la casa, lo extrañaba tanto que hasta respirar dolía, Sasha se levantó a verla ya que no la vio acostada, se quedó viéndola un momento y le dolía verla sufrir, le dolía no poder hacer nada para sanar ese dolor, se acercó a ella - Ana, ven a dormir, no es bueno para tu salud que estés tanto rato aquí, hace frío y debes descansar - Gracias Sasha, sé que te preocupas por mí, no tengo sueño, estoy muy triste - ¡Lo sé! pero tienes que descansar, tienes que estar bien por si sucede algo, recuerda que le hiciste una promesa a Zafiro, no pierdas la fe - Ana miró a Sasha y se dio cuenta del anillo que llevaba se amiga - ¡Es herm

