El delicioso café que había tomado Esmeralda por propia sugerencia, le había producido algo desconocido para ella, una especie de éxtasis que no la dejaba pensar claramente y responder de forma precisa a lo que Carlos le preguntaba. Él le dijo, mezclaste licor con café y te produjo una sensación especial, un estado alterado de conciencia no habitual... No te preocupes pasará pronto. Se sentía más tranquila y empezó a contarle sobre su vida color gris, él la escuchaba con atención. Carlos también le contó sobre su vida como oscuro profesor universitario y escritor. Era divorciado desde hacía veinte años, tenía dos hijas y una anterior a éstas, la cual se había extraviado y jamás supo de ella. Ésto le causó una gran tristeza y marcó su vida para siempre. Ella le dijo, me inquieta el motivo

