Capítulo 14 Bruno sabía perfectamente que a veces se le iba la mano en como trataba a Santiago, pero la verdad es que él le traía al presente cosas que vivió en su adolescencia y que no había podido superar. Si bien a él le molestaba el que estuviera vagando por toda la editorial atrasando su trabajo y el de sus compañeros, desconocía que utilizaba, a veces, las instalaciones para saciar sus ganas de sexo con alguna de las trabajadoras nuevas, ya que de saberlo era probable que lo despidiera. No era por él que seguía en su editorial, sino por su abuelo y como una de las clausulas del testamento era el no despedir a ninguno y mucho menos a Velázquez por el cariño y respeto que le tenía al padre es que en cierto modo tenía que aguantar. Si bien Santiago hacía y deshacía como quería en e

