Iniciar de nuevo

1282 Palabras
Días Después. De nuevo en EE. UU. —¿Iniciar de nuevo? ¿Me ves a mí con cara de iniciar de nuevo? —Dije irónica —Mira, trataré de hacer mis esfuerzos pero… es imposible. Estaba discutiendo con Scarlette, ya que tenía bastante sin ni siquiera salir de casa. Scarlette solo suspiro cansada y siguió abriendo las cortinas de mi habitación, yo por mi parte estaba con el corazón acelerado y no toleraba ver la luz del sol. Me he adaptado mucho a la oscuridad, creo. Que problemas estos. Miro al espejo y veo que mi cabello está un poco más largo que la última vez. Mi mente esta confundida, simplemente no puedo dejar de pensar tanto. Me estreso sin dudar y solo miro a Scarlette con una mirada fría y cortante. —Espera, ¿qué te pasa? ¿estas bien? —Dijo Scarlette preocupada. —Estoy bien —Dije cansada. Pero no estaba bien, tenía una gran necesidad de comer, una gran punzada me azotaba en la garganta. Es el mismísimo infierno sentir esto. No sé lo que me estaba pasando, era inexplicable. Un rugido primitivo salió de mi interior, cosa que hasta yo misma me sorprendí, era bastante desesperante sentir la sensación de quemarme viva por dentro. Cómo pude, me puse un abrigo y jeans y salí despeinada al mundo exterior ignorando el llamado de Scarlette y los demás. Tenía necesidad de sangre, mucha sangre. Cada vez mi garganta dolía más y con cada paso que daba, cada vez perdía conciencia de que estaba haciendo. Me di cuenta de que observaba con detenimiento cada cuello de cada persona, exactamente por dónde pasaba su más grande cúmulo de sangre. Se me hacía apetitosa. —Mierda Danna, vuelve aquí —Dijo Scarlette enojada —¿Qué coño te pasa? —Yo no sé —Dije confundida y estresada —Si tuviera la puta idea de que carajos me pasa te lo diría ¿no? Pero no sé qué me pasa, no sé qué carajos siento. Ni siquiera sé si estoy bien y no veo que no estoy bien. ¿Me estás viendo bien? —Déjame ayudarte, por favor —Dijo un tanto preocupada. —¿Cómo me vas a ayudar? ¿Vas a borrarme la mente, vas a hacerme de nuevo? Si logras hacerlo, házmelo, porque no aguanto esto; solamente quiero a Vicente de vuelta. —Dije desesperada. —Él no está, ahora tienes que aprender a superar… —Dijo pero la interrumpí —Coño ¡ya estoy harta! —Dije con rabia —Todos dicen que lo supere, que ya debo de avanzar. Yo no puedo, es imposible. ¿No crees que lo haría si pudiera? ¡Por favor entiéndeme! ¡NO PUEDO OLVIDARLO, JODER! Mi sed de sangre se intensifico en gran manera, tenia la gran necesidad de beber sangre. De una vez, empecé a mirar a la persona mas cercana, era una anciana, perfecto. Tenia serias intenciones de beberme su sangre, no podía aguantar esta sed moustrosa. Scarlette se interpuso y me nockeó de volada. —Es por tu bien, estas muy alterada —Escuche decir. No escuche más, perdí el conocimiento. // Desperté a mitad de la noche, sofocada, con gran sed y dolor de cabeza. Estaba un poco ida pero podía mantenerme en pie. Necesitaba beber sangre nuevamente. Fui a la cocina y ahora, bebi sangre, mucho mas sangre de lo normal. Acabe bebiéndome 6 litros. —Oye —Oí una voz tras de mí. —Manda —le dije a Jhosep. —Scarlette me conto que paso orita. Danna soy tu hermano y necesito saber que pasa, porque actúas así, que pasa por tu mente. Me duele no saber que ha pasado con mi hermana. Me voltee y lo mire fijamente con un poco de dolor. —Tu hermana ha muerto, parece que se ha ido con Vicente al otro lado —Dije cortante. Él me agarro el brazo y me miró fijamente. —Me duele como no sabes el verte así, el no saber nada de ti, el que sufres cada día y simplemente no pueda hacer nada para ayudarte. Por favor, busquemos una solución, tienes que aprender a superar esto, así como lo de taita. —Jhosep no, esto no es igual que la muerte de taita, si tan solo te pudiera explicar de una forma que me entiendas, seria increíble. Una parte de mi esta sufriendo a como dé lugar, está gritando, desvelándose, adolorida por esto. Como si el mismísimo fuego del infierno ardiera en mi y no pudiera pararlo. Yo ya he entrado por completo en ese dolor y no creo salir de esto. —Danna ¿Estas segura de que no podemos superarlo juntos? —Dijo dolido. —No, ya no. Es muy tarde. Me voy a dormir. Adiós hermanito. Me fui inmediatamente y cerré la puerta tras de mí. oí sus sollozos y frustración, pero para este momento ya nada me importaba, si no era Vicente. He caído muy bajo, muy profundo. // Entré a Google para distraerme con una novedad, pero justo encontré un articulo sobre el dolor. Sin dudas, las maquinas nos espían. Estuve leyendo un poco. “Perder a un ser querido es una de las experiencias más angustiosas y, desafortunadamente, frecuentes que enfrentan las personas. La mayoría de las personas que padecen una aflicción y un duelo normal atraviesan un período de dolor, aturdimiento, e incluso culpa e ira. Gradualmente estos sentimientos se alivian, y es posible aceptar la pérdida y seguir adelante. Para algunas personas, los sentimientos de pérdida son debilitantes y no mejoran, incluso con el paso del tiempo. Esto se conoce como duelo complicado, a veces llamado «trastorno por duelo complejo persistente». En duelos complicados, las emociones dolorosas duran tanto y son tan intensas que te resulta difícil recuperarte de la pérdida y continuar con tu propia vida.” ¿Entonces tengo trastorno por duelo persistente? Que página tan amarillista. Cada persona tiene su propia forma de afrontar la experiencia del duelo. El orden y la duración de estas etapas pueden variar según la persona: · Aceptar la realidad de tu pérdida · Permitirte sentir el dolor de tu pérdida · Adaptarte a una nueva realidad en la cual la persona fallecida ya no está presente · Tener otras relaciones Estas diferencias son normales. Sin embargo, si no logras superar estas etapas en más de un año después de la muerte de un ser querido, puedes atravesar un duelo complicado. En tal caso, busca un tratamiento. Este puede ayudarte a asumir tu pérdida y a recuperar un sentido de paz y aceptación. No creo que pueda sanar. No lo creo. Solté la PC y me acosté en la cama para reflexionar en algo. Sólo que no sabía en que era que debía de reflexionar y eso me da vergüenza. En la oscuridad de mi cuarto no puedo evitar simplemente reflexionar en cómo estoy y cuanto he caído. No siento necesidad de hacer nada, ni gusto para nada. No tengo tanta comunicación social y si por mi fuera no estoy hablando con nadie. Me siento sin motivaciones, sin ánimos de vivir, como solamente fuera un pedazo de carne andante y ya. Esto solo se acabará con la muerte. Me duele tanto ya no poder hacer lo que hacía antes y me siento peor todos los días. No estoy viviendo. Esto no es vida para nada en el mundo. Me levante solamente para mirar la luna con la esperanza de desear que todo fuera diferente. Desearía que todo hubiera sido diferente. Porque no fue así. Me acuesto nuevamente y ahí no sé a qué hora me dormí o cuando. Pero me perdí en sueños.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR