—Busco que sufras. Sufras como nadie. Te observé lo suficiente como para saber todo de ti. Piensa en el sufrimiento de Vicente, en tu esperado hijo que viene en camino… así como me arrebataste todo, yo también lo haré contigo —dijo con odio. —No logro entenderte, dices que fui una persona horrible y sin embargo me disté un buen orgasmo —Dije de manera subjetiva —No me digas, no te atreverías —Me reí. —Cállate —Dijo con odio y me abofeteó —Tengo el coraje necesario para hacerlo. Él me miró detenidamente por un momento, mientras me agarraba el cuello y me inspeccionaba bien. —¿Quién eres tú? —Dijo confundido. —Roezly Lager. ¿Por qué? —Estas muy diferente… no eres aquella científica despiadada que me desgracio la vida. Sé muy bien reconocer a una persona y estas no son tus actitudes —

