CAPÍTULO VEINTITRES Genevieve se paró en las gradas, en lo alto, sobresaliendo sobre la multitud debajo, y miró hacia otro lado con repugnancia mientras la multitud rugía ante el espectáculo. El estadio se sacudió mientras hombres y mujeres se ponían de pie de un salto, animando. No podía creer la crueldad que tanto conmovía a esta gente. Daría lo que fuera por estar en cualquier lugar menos aquí. Genevieve se dio la vuelta para irse cuando de repente sintió que una mano le agarraba el brazo y le tiraba de la espalda. Miró para ver a Moira, su cuñada, mirando hacia atrás con firmeza, sin ser notada en medio del caos. Moira agitó la cabeza suavemente. "Ahora eres una noble", advirtió. "Actúa el papel. A menos que quieras encontrarte encerrada en una celda." Genevieve estaba allí de pi

