Sabía que haberle dicho que viniera a una hora especifica traería una pequeña pizca de curiosidad pero no pensé que se arreglaría para algo que no tenía idea, al abrir la puerta esperaba a mi Astric la que vi hace una hora pero no, ante mi estaba la más hermosa modelo, un vestido rojo rosando sus rodilla con un escote delicado y perfecto entre sus senos que lo hacían ver aún más provocativos, sus piernas estilizadas por los tacones su cabello recogido de tal manera en que algunos mechones cayeran por su delicado rostro angelical, se veía absolutamente perfecta -esto es hermoso- fue lo que dijo al entren pero yo no diría eso no había nada más hermoso que ella -no más que tú, te ves perfecta-sonríe para mí, su sonrisa me llena el alma -hemos estado un poco ausentes estos días, sé que e

