La emoción me envolvía, todo lo que le decía era tan bello, pero ¿estaba lista para dar ese gran paso? ¿Cuánto tenemos conociéndonos? ¿tres meses? Las dudas me carcomía y ¿si me equivoco? Tengo miedo pero ... Al diablo. Él no creía en esto y aquí estaba declarándose, hice contacto con su mirada. Tal vez fue él brillo que me iluminó o tal vez fue él mar que me conquistaba con su esplendor, y con sus olas arrastraba toda duda, todo él miedo. -¡Acepto! -por fin podía respirar, el dolor en el pecho a causa de la ansiedad desapareció. *Draco* Una cálida sensación se instaló en su pecho, por un momento creyó que ella no la aceptaría. Se levantó sin apartar la mirada de ella, pasa su dedo pulgar en una lenta caricia en su mejilla, con dulzura, se deleita contemplando sus ojos, sus labios

