Aracely se inquieta ante la mirada y la actitud de Octavio, es evidente que está muy enojado, todo por no ser avisado que la traerían a la casa, esto no saldrá bien y teme por Kelly. — Octavio no es que no quiera, es que Kelly no necesita una enfermera, ella te necesita a ti. — Y yo necesito trabajar, para pagar sus gastos, ya ví la cuenta de la clínica y aunque es mías los honorarios no se pagan solos.— Responde exaltado. — Entiendo, Octavio, llamare a el doctor y le pediré que envíe a alguien. — Bien.— Octavio intenta marcharse cuando Graciela aparece. — Señor, si usted me lo permite yo podría cuidar de la señora, no creo que necesite una enfermera, además puede sentirse más cómoda con alguien familiar.— Octavio la mira y sin pensarlo demasiado asiente. — Encárgate Graciela.—

