Llamando la atención de todos los presentes incluso la de Octavio quien no duda en correr y arrojarse a la piscina. Todos esperan ansiosos. — Sáquenlos, hagan algo.— Les se ve en un mar de nervios cuando los ven salir. Valeria Tose temblorosa aferrándose al cuello de Octavio. — Estás bien, estás bien mi amor, vas a estar bien. Valeria Tose, mientras que Octavio la saca de la piscina sin mirar ni pararse, le hace una señal a Diego para que recoja su celular y vuelve su mirada a Pablo como si fuera una señal para marcar su salida. — Octavio, ¿A dónde vas? — Hijo, ¿A dónde la llevas? Que venga el doctor. — No hay tiempo abuela, la llevaré a la clínica, no puedo esperar. Octavio la monta en la camioneta sin reparo. — Voy contigo hijo. — No, quédate con papá. Octavio se su

