Octavio la mira con fijamente acorralándola bajo la regadera. Valeria lo recorre con su mano que su agarre en su m*****o erecto, subiendo por su abdomen a su pecho donde se detiene. — He terminado, te dejo para que te duches a gusto.— Valeria se mueve intentando salir, siendo detenida por Octavio, quien la toma de la mandíbula y la atrae contra sus labios besándola con pasión. Valeria le corresponde abrazándose contra su pecho, sus senos hinchados se apoyan en el pecho de Octavio, quien la sostiene de la nuca mientras ella lo toma del cabello, enredando sus finos dedos en el. Ambos se separan para recobrar el aliento, respirando un poco agitados. — Estás jugando con fuego y no quiero lastimarte por que no se contratarme.—Le dice sujetando su barbilla para que lo vea. Ante sus palabras

