Valeria siente un balde de agua helada cubrir su cuerpo, mira al hombre incomoda al igual que a Octavio, quien nota su expresión y se mueve para calmarla sujetando sus caderas. — No, lo de Kelly termino hace mucho tiempo, ella es mi esposa Valeria Salvador, la madre de mi hijo. — ¡En hora buena muchacho! Al fin un heredero, tu padre debe estar orgulloso y tú abuelo saltando en el cielo. Lamento mucho hermosa joven, mis disculpas por la comparación, es que la última vez que el vino, me habla de su compromiso con Kelly, espero no causar problemas por ello. — No sé preocupe, no pasa nada.— Responde Valeria calmada. — Ven muchacho, pasa, hablemos de negocios. Él hombre mayor se mueve y Octavio no duda en sujetar sus caderas para guiarla a la habitación, siendo detenido por Valeria.

