Eva lo lleva con Valeria, quien está sentada en la cama muy triste. — Ahí está mi nuera.— Valeria al levantar la mirada se levanta y corre hacia él regocijándose en sus brazos. — Gracias, gracias por venir. — Lo prometido es deuda mi niña, no llores, no quiero ver más lágrimas en esas mejillas, te juro que quien se atrevió hacerte esto, lo pagará con su vida, nada se mete con mi familia y sale ileso, eso te lo juro. Ahora toma todas tus cosas que nos vamos, Eva, encárgate, mis hombres llevaran las cosas al auto. — Si señor.— Eva se mueve con inquietud. — Espera Eva.— Valeria la hace detenerse. — Señor, pido por favor que Eva venga conmigo, es mi mano derecha y mi mejor amiga, quisiera que ella venga conmigo. — Bien, si eso es lo que quieres no voy a negártelo, cumpliré tus deseo

