En medio de la crisis nerviosa de Kelly, la felicidad en Michigan es imparable, dos amantes que entregan su corazón en cada beso, hacen el amor como si no hubiera un mañana, olvidaron la división de las habitaciones, la distancia y los problemas solo por un instante. La pasión desbordad los cubre, Valeria está sobre Octavio moviéndose como a él le gusta, mientras Octavio devora sus labios con suaves besos pasionales que llegan al corazón. — ¡Aah! ¡Ash! ¡Dios!— Valeria ase acomoda apoyándose de los muslos de las piernas de Octavio y eleva su cabeza hacia atrás cerrando los ojos por la sensación. Octavio frunce el ceño ansioso sujetando su cuello con su mano derecha y con la izquierda sujeta el seno derecho de Valeria que rebota frente a él, la ayuda equilibrando su moviéndose, ambos al

