Octavio la mira incómodo bajando su mirada a la bolsa con dulces en su mano derecha. — Si, te traje uno…Graciela…— Dice al ver a Graciela llegar. — ¿Señor? — Saca de la bolsa el dulce de melocotón y tráele una cuchara para postre a la señora. — Sí señor, de inmediato. — Ven, te llevaré a la sala. Kelly le sonríe ligeramente sabiendo que lo tomo por sorpresa, incluso ni siquiera un dulce le pasó por la mente traerle, sin duda que la idea de que Valeria lleve a su bebé le resta puntos. Ambos se acomodan en la sala y Kelly se sienta de frente hacia él. — ¿Mi amor? ¿Y tus papás? Tú madre aún no ha venido a verme y me parece muy extraño. — Si, es que todavía no he tenido tiempo de decirles que has despertado, pensé que ella lo sabría, Pero parece que tú madre se encargo de que

