Un nuevo despertar, la noche no ha sido fácil pero el despertar está cargado de emociones de ellos juntos abrazados. — Vamos a desayunar. — Quédate así unos minutos más.— Pide sintiéndose cómoda entre sus brazos. Al pasar los minutos, ambos se levantan de la cama, Octavio la lleva a desayunar aunque aún no tiene ánimos. Al desayunar toman una ducha y se preparan para ir juntos a la junta de Octavio, quien empieza a buscar nuevos socios. Valeria espera afuera mientras él se organiza, ella no deja de pensar en lo sucedido en su sueño, ella daría todo por quedarse en los Ángeles si no tuviera a su papá y los compromisos en Chicago, su empresa y sus amistades, aquí todo ha sido tan hermosos que aún no cree que volverán mañana por la mañana, al salir Octavio la nota distraída leyendo su

