KIARA. —¿Vamos?— Pregunto con entusiasmo Lili. —No lo sé, tengo que pedirle permiso a mi hermano.— Respondió. No se sentía bien, creía que sería un gran error salir a comer y al cine sabiéndo que Kendra estaba en casa encerrada. —¿Le has dicho a tu hermano que salias temprano hoy?— Preguntó, con la mirada en algún punto del estacionamiento. —Si, ¿porqué?— desconcertada la miró. —Por qué creo vino por ti, recuerdo el auto. No me habías dicho lo guapo que es tu hermano.— Contesto con una sonrisa coqueta. —¿Que?— Miro la misma dirección que su compañera. Era el. —Ven, vamos a pedir permiso y así me lo presentas.— La tomo de la muñeca para llevarla hasta el. —¡Emma! ¿Como estuvieron tus clases?— Preguntó cuando la tuvo en frente. — Hola un gusto yo soy.... —El es mi hermano, no ne

