La señorita Saravia intento tomar el vaso que se encontraba en la mesa de noche, pero tuvo problemas para agarrarlo, cuando se encontraba acercandolo hacia ella, sin querer lo dejó caer. El sonido que escucho del vaso chocando contra el piso, mientras Fabián iba saliendo de la habitación de la señorita Saravia lo hizo voltear rápidamente hacia atrás. Al inció se asusto al no saber de donde provido tal ruido, ya que estaba seguro de que él había caminado de manera sigilosa, cuando volteó se dio cuenta de que el sonido fue generado por el vaso que había en la mesa de noche, el cual le habían dejado con agua a la señorita Saravia para que se tomaran las medicinas para calmar el dolor. Fabián vio que la señorita Saravia se estaba intentando levantar corrió rápidamente hacia donde se encontraba

