Los trámites para el sepelio de los padres de Tony tardaron mucho más tiempo de lo que Steve pensó. Por más que intentó acelerar el proceso, el universo parecía estar en su contra y la gente que lo atendía se movía con desesperante lentitud. Cuando por fin logró regresar al velatorio, entró corriendo en busca de su pareja, encontrando un mundo de gente y el lugar en donde debería estar sentado Tony estaba vacío. —Steve —lo saludó Nat con seriedad—, lo siento mu… — ¿Dónde está Tony? —La interrumpió sintiéndose agitado. —Tranquilo, amigo —respondió ella entornando los ojos—, está en el patio trasero con Bruce. Se lo llevó para distraerlo, cuando llegamos se veía muy triste. —Casi igual que tú —dijo Bucky acercándose. Steve acortó la distancia entre ellos y lo atrajo a un fuerte abrazo

